Bienvenida realidad.

El papel está lleno de tachones igual que el alma, llena de moratones. Parece mentira pero sigo yendo hasta el cielo sabiendo que pronto me caeré. Por volar un segundo, empeño un millón de lágrimas que por supuesto acaban saliendo. Nunca debí haber subido. Estar demasiado tiempo soñando conlleva efectos secundarios, te empapas de realidad y duele. En el mundo real siempre hay una cuenta atrás y los relojes nunca se paran. Las frases increíbles, los abrazos perfectos y los finales felices son artificiales. Y en la vida real sólo hay un frío terrible y ahora más, por eso de que estamos en Noviembre.