Sigue girando; La noria no parará.

Después de tanto tiempo me pregunto cómo he llegado a esto. Cómo puede ser cierto eso de que la vida es una noria que no para de girar. Cómo puede cambiar todo en cuestión de meses. Cómo he podido pasar de saberme de memoria todos los vértices de una persona a no recordar su voz. Cómo ha pasado... cómo mi compañera de aventuras, mi hermana y yo nos hemos convertido en personas completamente irreconocibles, casi desconocidas. Cómo se consigue sentir que puedes dejar tu vida en manos de una persona y, al día siguiente, dudar de cada palabra que sale de su boca. ¿En qué momento exacto comenzó el declive? No me gusta esto. No me agrada haber perdido o haber dejado atrás a tanta gente en tan poco tiempo. Me acojona volver a convertirme en otra persona. Ya me he transformado demasiadas veces y quiero parar. Quiero conformarme un poco, dejar de exigir(me), aprender a confiar, dejarme llevar (quiero que siga sonando demasiado bien)... y sacar el valor de debajo de mi piel para decirle a la tía de los mil vértices que todo se vino abajo hace poco, pero tiene solución; decirle a mi compañera de aventuras que la echo de menos y que me niego a que pase un día más sin decirle que la necesito; volver a dejar mi vida en sus manos sin miedo a romperme... Quiero que todo vuelva a ser como ates.