No soy una súper heroína. No soy capaz de volar, ni de leer la mente. No soy capaz de saltar de un tejado sin hacerme un sólo rasguño. Tengo mil cosas que se han convertido en mi criptonita. No soy la tía que se enamora del salvador de todos nosotros (siempre he sido más de villanos). No soy nada de esto. Pero soy capaz de poner tu pulso de 0 a 100 en tres segundos. No, no soy un tía de cómic. Pero tú tampoco eres catwoman y por eso prefiero pactar con el diablo. Al menos cumple su parte.