Dime, ¿pudiste descifrarlo?

Son curiosos los recuerdos que tengo de ti. Cada vez que sale el vaho de mi boca recuerdo aquella conversación que tuvimos por teléfono, cuando aún estaba a kilómetros de tu sonrisa. Y recuerdo cómo, semanas después me enseñaste la farola dónde estabas apoyada. Me pregunto si te acordarás de lo que me dijiste... Supongo que todo esto tiene algo que ver con la obsesión que tenía de respirar el aire que tu cuerpo expulsaba. Para sentirte un poquito más adentro.