(Co)razones en blanco y negro.


Me encantaría que me regalases la mayor de las sonrisas. Que viniera en un paquete sin remitente, y que por casualidades, intuiciones o una simple corazonada, adivinase que eres tú el creador de esa maravilla, para después, deleitarte con una más hermosa. Que me abrieras tu corazón y me dijeras si estoy dentro, o lo estuve y me escapé. Si serías capaz de pasar los días de frío conmigo en el sofá. Si volarías conmigo sin moverte del sitio. Y veo que seguirán pasando los días y te mantendrás perdido en mi corazón. Dando vueltas en espiral. El último que me pintó sonrisas y me hizo sentir la chica más especial del mundo. Dos almas perdidas que se encontraron sin buscarse. Me enseñaste a susurrar porque no querías que hablase alto. Y ahora, me pierdo en tu silencio. Desde que te soñaba mirando las montañas cuando aún no sabía que las miraríamos juntos.